La empresa nace como resultado de nuestra pasión por los coches clásicos.
Comenzamos en 2007 en Madrid adquiriendo un Rolls Royce y enseguida nos dimos cuenta de que un coche tan estupendo había que ponerlo al servicio de los demás.
Dos coches y dos años más tarde, seguimos pensando lo mismo. Por eso ofrecemos el servicio de alquiler de coches de lujo para bodas principalmente en Madrid y los dotamos de un conductor cualificado.